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Arroceros de EE. UU. celebran el arancel cero, pero cuestionan las licencias de importación en RD

Cultivo de arroz

El arroz, base de la mesa dominicana, vuelve al centro del debate comercial. La Federación de Arroz de los Estados Unidos (USA Rice) celebró que el Gobierno dominicano permita la entrada del cereal sin aranceles con la derogación del Decreto 693-24, pero al mismo tiempo calificó las licencias de importación dominicanas como "restrictivas" y como un mecanismo que "elude los compromisos" asumidos en el DR-Cafta.

El decreto derogado establecía un arancel de 20% dentro de la cuota autorizada y de 99% para los excedentes, con un trato libre de aranceles para 23,300 toneladas de arroz estadounidense desde finales de 2024. Con su eliminación, el arroz de EE. UU. ya no está atado a ese tope. Sin embargo, cada importación sigue requiriendo una licencia que la autorice, una potestad que el presidente Luis Abinader defendió como parte de la seguridad del cultivo local.

En un comunicado, la directora de Comercio Internacional de USA Rice, Karah Janevicius, aplaudió el progreso logrado por la administración Trump frente a lo que llamó una violación del DR-Cafta, y planteó que la negociación de un acuerdo comercial recíproco sería el escenario ideal para abordar el régimen de licencias, al que describió como un problema sistémico para el comercio.

Arrozales

Del lado dominicano, la preocupación es real: la Confenagro calificó la derogación como un golpe a la producción arrocera nacional, mientras el ministro de Agricultura, Oliverio Espaillat, aseguró que la medida no significa un abandono del Gobierno a los arroceros. El arroz se cultiva en al menos 21 provincias y es la principal fuente de ingresos en 14 de ellas.

La pregunta de fondo sigue abierta: si el arancel cero convive con licencias restrictivas, la apertura es parcial; y si las licencias se flexibilizan sin un plan de competitividad para el campo, el costo lo paga el productor más pequeño. Lo que el país merece es transparencia total: criterios públicos para las licencias, volúmenes autorizados y a quiénes benefician. Con datos claros, no con presiones, se decide el futuro del arroz dominicano.

Fuentes: Diario Libre, Hoy (14-oct-2026).



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